Problemas técnicos en mi perra vida
Hace casi dos años tomé la decisión de comenzar a escribir sistemáticamente, no como un trabajo (dudo que ese día llegue), pero si con seriedad y estructura, como otro pasatiempo, al igual que cuando decidí que el ultramaratonismo sería parte de mi vida.
Ambas aficiones me dan grandes satisfacciones y desahogo, pero para alcanzar tal objetivo se requieren muchas horas de entrenamiento, que extrañamente son la parte más interesante. Así, semana tras semana, organizo mis actividades para reservar alguna horas y escribir este blog, además de grabar su versión en audio (que esta semana no ocurrirá y leerán al final la razón).
Sigo una rutina que le permite a mi cerebro ir creando los circuitos determinados por la repetición, y acelerar las tareas anodinas, dejando que me ocupe más profundamente en la parte creativa, la sistematización me deja el campo preparado para la espontaneidad y la expresión.
Después de una pequeña fase de experimentación el blog ha mantenido estructura. Lo primero un texto creado enteramente por mi, que puede ser un cuento, relato, opinión o reflexión (en una o varias partes). Esta es la parte más interesante, creativa y desafiante, de algún modo es el corazón del entrenamiento literario y por supuesto del blog, es ahí donde le pido a mi cuerpo, alma y corazón que lo entreguen todo. Hay ocasiones donde ya sé muy bien qué quiero escribir, pero otras tantas me llega el lunes por la mañana (o como en esta ocasión hasta el miércoles por la tarde) y me estoy exprimiendo la sesera para que salga una gotita de creatividad. Así como requiere más esfuerzo, también ha generado la mayor cantidad de comentarios; y me refiero a algo más que una reacción como un “me gusta” o su eufemismo anticapitalista, me refiero a un comentario que indica que lo leído o escuchado le resonó a esa persona, le tocó algo, y es ahí donde la magia ocurre. No es esa descarga efímera de dopamina que podría obtener a través de maneras de expresión “más sociales” o convencionales; es el haber establecido por unos minutos una conexión invisible con alguien a la vuelta de la esquina o en otro continente.
No puedo decir la trillada frase “me debo a mi público” porque cada palabra que escribo responde a una necesidad personal, pero el hecho de saber que resuenan en alguien más, me da cierta responsabilidad. Escribo no para recibir comentarios lindos (que se agradecen siempre), escribo para expresarme y para que alguien me lea, y por eso cuando recibo retroalimentación positiva o negativa, siento que el círculo se cierra.
La segunda parte es un poema. La poesía es un género que fue el rey o reina de la literatura mundial, pero que ahora no se encuentra en sus mejores momentos. Sin embargo, creo que es un expresión artística universal, y desde hace algunos años es mi género favorito, no pasa un día en que no lea al menos un poema. Esta sección del blog no es mía, no estoy ni cerca de considerarme poeta; con muchos esfuerzos y ahogando temporalmente al impostor que le da nombre al síndrome, tímidamente me atrevo a llamarme en escritor; pero si soy un catador de la poesía. Así que, selecciono algún poema que me gusta y quiero compartir, no sólo por lo que me hace sentir, sino porque soy un convencido de que la poesía es una forma de militancia contra lo peor del ser humano (que no es poco), creo que si todo el mundo leyera o escribiera poesía las cosas serían diferentes. Estoy consciente de que es bastante cándido mi argumento, pero es la pequeña chispa de fe que tengo aún en esta humanidad tan venida a menos.
Leer es el campo de entrenamiento del escritor, no sólo es una metáfora. Es el lugar donde ves aciertos y errores, el sitio donde aprendes, pero en especial es ese espacio del universo en donde te puedes resguardar de la abrumadora materialidad o de la absurda realidad algorítmica. El libro es el recinto sagrado que exprime todos tus sentidos y abre una cuarta dimensión, en la que se encuentra una pléyade de personas interesantes, exploras sitios inimaginables y experimentas una serie de emociones que sería imposible en otras circunstancias más terrenales. La lectura es el suceso más importante en mi vida y me es indispensable para vivir (lo mas cuerdo que se puede). Así que intento contarles algo sobre el libro en turno, ejercitando así la reseña. Pero así como hay ejercicios del entrenamiento que nos salen mejor que otros, la reseña literaria es el que más mal ejecuto, siento que no logro estimular al lector a hojear el libro mencionado o explorar alguno otro. Haciendo esta introspección comenzaré a esforzarme más esta sección del blog, confiando que algún día estas reseñas sean el escalón para alguien ascienda a su cuarta dimensión.
No se puede negar que los clichés venden, y no hay mejor estereotipo que las frase hechas, esas que los filósofos de tiktok usan para vender sus productos miserables. Pues bien, hay frases menos conocidas que tapizan las páginas de los libros que leo, son una especie de Haiku, guardan algo más, algo inesperado en una frase ínfima pero contundente. Esta parte es la más sencilla de la preparación del blog, tengo centenas, la termino seleccionando acogiéndome sesgo de memoria. Al final me imagino que la frase pelea para tener su lugar en el blog y de repente algún libro que tengo sobre el escritorio brinca se la robo al autor y será el polen que espero germine en alguien más.
Y bueno el bonus track, en el blog es una reminiscencia de las redes sociales, busca compartir una foto de algo relacionado con mi acontecer semanal; aunque también he fallado un poco, ya que he dejado de darles contexto; y creo que siendo fiel a la idea que le dio origen, valdría la pena hacerlo. Y para quienes escuchan el podcast, agrego un poema narrado en la mayoría de las ocasiones por su artífice.
Toda esta explicación de cómo se estructura Mi Perra Vida, es porque la perra tecnología me jugó en contra, y no me pregunten como, pero el material de esta semana se encuentra preso en una computadora a la que no tengo acceso y tales problemas técnicos me llevaron a esta exposición de motivos sobre mi blog, que como su nombre lo dice, busca representar algo más de lo que soy, y no una foto muy retocada que provea de comentarios y reacciones que generan una adicción muy difícil de controlar.
Este blog es una pequeño espacio al que todo el mundo tiene la puerta abierta.



